21 dic. 2006

Caminando por el barrio chino peruano

"Libros" a diez soles, Paulo Coelho, Jaime Bayli (..)" Continúa gritando una vendedora. "Vestidos para muñecas", "siu mai calientitos", ¿Buscas librería?, gritan otras. Estamos en la puerta de Capón, el barrio chino del Perú, uno de los más antiguos de Lima, el mismo que en el siglo XIX llegaron los hijos de oriente, descendientes de los trabajadores coolies para quedarse.

En la entrada, ese imponente arco chino, de columnas rojas llama la atención. Inaugurada en 1971, donada por el Gobierno de Taiwan, es el ingreso a ese pequeño mundo de inciensos, siu mai, patos, tofu, dragones, librerías, chifas, caminantes apurados, vedendores.

Continuamos caminando, pero es difícil ir por esa pequeña cuadra que es Capón. Sobre todo a pocos días de navidad. Hay mucha gente. Gente aglomerada frente a un stand de color rojo. Se lee el horoscopo chino. Y con sólo mirarte a los ojos y tomar tu mano, un chino de cabello largo sonriente te dice tu pasado, presente y futuro. Más gente frente a él.

A paso lento vemos en distintas vitrinas de los chifas* y bodegas pollos asados, patos, salchichas chinas, bocaditos chinos, dulces y salados. Todo nos jala la vista. Hay numerosas bodegas, incluso hay dos supermarket (en la calle Paruro) llenos de productos llegados de oriente, encontramos espadas y esculturas imponentes. Hay de todo, desde platos, palitos chinos, accesorios para chifas, lámparas, sandalias, vestidos, periódicos, revistas, hasta sopas instantáneas, fideos , salsas, huevos de mil años, etc.

Hay tantos chifas para ir. En realidad hay más de seis mil chifas en Perú. Están los de pecios módicos, los que venden menú, que va desde seis a nueve soles. Viene sopa wantan o enrollado primavera de entrada, nos explica la anfitriona de un chifa con vestido rojo y palitos en su cabello. Y de segundo arroz chaufa + lo que quieras. A escoger entre pollo chi jau kai, tallarin con pollo, o a lo "combinado", que es de todo, más un etcétera.


También están los chifas famosos, con precios más altos, como el wa lok, el Salón Capón, San Joy Lao -uno de los chifas más antiguos-, entre otros. Ofrecen platos a la carta, comida especial cantonesa; como también banquetes. Es muy usual que te canten feliz cumpleaños en chino, en caso de almorzar ahí con tu familia y/o amistades.


Un poco de historia.-

Capón nació en el siglo XIX, los auténticos comerciantes chinos que descienden de los antiguos 'coolíes' llegaron a Perú a trabajar en las haciendas. Despúes de terminar su contrato laboral alquilaron un lugarcito en el hoy llamado barrio chino. Y desde ahí se multiplicaron. Vendieron, abrieron bodegas, cocinaron. Se quedaron.


En un inicio, según el libro Los chifas en el Perú, de Mariela Balbi, les fue difícil a los peruanos comer la comida de los chinos de Capón. No se acostumbraban. Incluso hubo racismo. Se les acusó de carecer de limpieza. Pero eso pronto cambió. Los peruanos acudieron a comer con más frecuencia, en masa. Incluso las familias de alto nivel socioeconómico de la época tenían como cocinero a un chino.

Enseguida los chinos se unieron en familia, trabajaron duro y adecuaron su sazón con la criolla, con la peruana. Y uno de los primeros platos que nació de esa rica mezcla es el arroz chaufa, que en realidad es arroz cantonés; pero que en Perú le dieron ese nombre a ese plato tan delicioso preparado con salsa de soja o sillao y kión. Luego nació el lomo saltado, entre otros.

Bocaditos chinos, una pasión.-

Sigo caminando por la calle Capón. En la esquina, al terminar la calle veo nuevamente gente aglomerada. Todos piden los siu mai del chifa "Tok Kim", bocaditos salados hechos a base de carne, envueltos en masa y llevados al vapor. Y yo también quiero uno.

Pero hay más. Están las tartaletas de leche asada, empenaditas picantes, las criollas alitas y piernitas de pollo crocante, min pau, etc.

Tal es el 'boom' de la comida china-peruana que hoy los chifas se están expandiendo a nivel internacional. Ya hay chifas en Ecuador, en Chile, Bolivia y pronto en Estados Unidos y Europa.

Sin duda alguna los chinos, esos que vinieron en el siglo XIX al Perú, y que llegaron para quedarse, gracias a ellos y a sus sucesores tenemos un magnífica comida: el chifa peruano.

*Chifa: Los chinos en Perú cuando llamaban para comer decían ‘chi fan’, que quiere decir “comer arroz”. Así nació el chifa en nuestro país.

2 comentarios:

Pierina Papi dijo...

Hola! si te gusta el chifa mantente atenta a Cucharas Bravas (www.cucharasbravas,com) , pronto tendremos una GRAN sorpresa ;)

Anónimo dijo...

vivo en lima en nuca he ido .. pero despues de leer esto me dan ganas de ir