21 de dic. de 2009

En Piura, hoy

Pasaba las hojas del libro y ese cielo tan azul de Piura me jalaba la vista. Me trasladaba en Oltursa, que de paso diré es uno de los mejores servicios que tenemos. Nos dieron manta, cojin para dormir, un libro para leer y una cena muy nutritiva y deliciosa (pollo en salsa de zanahoria y un arroz blanquísimo), bebida caliente de noche y desayuno en la mañana.

Ya en la ciudad del eterno calor, como es conocida y que extrañaba, di un paseo por su Plaza de Armas, la cual es limpia. Ahí estaba su iglesia imponente bajo un cielo que la engrandece; la estatua de La Pola, tan bella como siempre; los paisanos sentados en las bancas conversando y algunos vendiendo sombreros de paja y toquilla.

Piura está linda, como siempre y ahí estaba yo contemplándola. Y pensando en un ceviche de mero, tamalitos verdes y seco de chabelo. Pensando en mi próximo viaje, en Canchaque materia de un próximo post del blog.