20/1/2010

Tumbes y su Estadio

El fin de año que pasó estuve en Tumbes, una de las ciudades de la costa peruana, ubicada a unas horas de Piura. Dueña de playas hermosas, solitarias, de balnearios de pescadores como Puerto Pizarro, sus imponentes manglares y su comida fabulosa.

Con mi familia hicimos un tour en Puerto Pizarro, que costó cerca de setenta soles, que incluía servicio de guiado turístico por los manglares, el criadero de cocodrilos, el criadero de fragatas, la isla del amor (donde los turistas van almorzar y a pasar el día divirtiéndose con sus aguas limpias) -ver galería-. Pudimos ver la unión entre el río de tumbes y su mar.

Aquí, como hace mucho calor, los visitantes suelen tomar agua de coco y comer ceviche de conchas negras (sólo se obtiene de los manglares).

En la ciudad de Tumbes, fuimos a almorzar al Estadio, restaurante concurrido con más de 25 años de funcionamiento. Los taxistas y pobladores nos recomendaron este lugar. Así que fuimos. Pedimos ceviche mixto, majarisco (mezcla de plátano y mariscos) y chicharrón mixto. Los tres platos estaban buenos.

Nueve años después, he vuelto a este restaurante y el ceviche no ha cambiado en su frescura, sabor y sazón. Lo admito, es uno de los mejores ceviches que he probado del norte peruano. Su majarisco no estaba seco, más bien jugosito, como suele gustarme.

También cruzamos la frontera, llegamos a Aguas Verdes, cerca a Tumbes, donde el comercio es el corazón de la zona. El calor aquí es más intenso. Y el agua de coco, que también se vende aquí, ayuda en algo. Hay puestos de comidas ambulantes, combos mixtos, es decir, en un mismo plato sirven, según el gusto del cliente, ceviche, tallarines, papa a la huancaína, etc.

6/1/2010

Canchaque, un lugar cerca al cielo

A pocas horas de la ciudad de Piura está Canchaque, un pueblito con clima agradable de sierra, con un camino de aroma a hojas verdes, gotas de lluvia y paisajes muy cerca a parecer un óleo.



Estamos en el autobús y por la ventana nuestra vista se despierta, los algarrobos se confunden con árboles muy parecidos a los que hay en la frontera de Tumbes con Ecuador, son verdes, gruesos y llenos de ramificaciones. Pero hay más, como Canchaque es un pueblo de altura, en el camino aparecen cerros altos que se topan con el cielo muy azul y las nubes blancas que avanzan hacia este lugar conocido como la suiza peruana y que se en neblina más tarde.

Siembras de uvas, maíz, mangos, deja el camino que pasamos. Y no me olvido de sus flores y sus rosas rojas y blancas. Lo más agradable es el clima, no hay sol, no hace calor, a pesar que estamos en verano, todo lo contrario, es un clima fresco, levemente templado que nos hace sentir muy bien.

Llegamos a Canchaque, nos alojamos en un hotel frente a esa plazuela que tiene una iglesia de amarillo tenue. El costo es por cama, veinticinco cada una, hay televisor con cable (sintoniza sólo 4 canales) y baño incorporado.

No hay un mercado, por lo cual frente a la plaza hay vendedores de frutas de estación. En Canchaque llegan los mototaxis, convertidos en tiendas rodantes de comida, sobre todo de carnes, tubérculos, verduras y granos.

La comida del lugar es muy casera, en Canchaque los restaurantes preparan menús que van desde su sopa típica a base de plátano y menestra, también preparan a pedido desde estofado de gallina con arroz y ensalada, cuyes fritos y los domingos su frito es de cerdo, plátano cocido y zarza criolla. Acompañado de un café del lugar aromático y delicioso.

Canchaque es un lugar muy apacible, sus habitantes son muy educados y siempre dan el saludo a quien encuentre por su camino. No existen amigos de lo ajeno en este lugar.
Uno de los lugares al cual fui al día siguiente de mi llegada fue Los Peroles de Mishahuanca. Para llegar a estas cataratas, hay que seguir un camino de media hora. Contratamos a José, de 14 años, nuestro guía y que conocía a la perfección el sitio.

Como para Canchaque el verano es para ellos invierno por las lluvias, la vía para llegar estaba llena de lodo, era difícil, pero al llegar y tomar con mis manos el agua de las cataratas valió todo ese trajín. Sin duda es un uno de los lugares más bellos de Piura.

*Los buses que van a Canchaque se pueden tomar al costado de Civa en Ramón Castilla, al costado del puente. Su costo está entre los 15 a 20 soles.